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Micaela Chirif: “Algo se construye siempre desde la ausencia”

La industria editorial peruana no contribuye a la distribución y difusión de obras de literatura infantil como las que crea Chirif. Sin embargo la autora, siempre entusiasta, viene creando diferente talleres para compartir sus conocimientos.

Publicado: 2017-01-12

Una abuela preparara el desayuno en una lejana casa de playa, ahí el mar puede ser una naranja y los pulpos, sirenas y piratas aparecen para jugar y acompañarla con su tarea cotidiana. Este mundo fantástico, expuesto en un libro álbum puede parecer fácil de construir, sin embargo es un metódico trabajo en donde el texto tiene que danzar junto con la imagen. Esta construcción la hace posible Micaela Chirif en cada una de sus obras literarias infantiles. 

Micaela es licenciada en Filosofía, poeta y premiada escritora de libros para niños. Su libro Desayuno ganó el premio White Ravens, un reconocimiento importante que da la Biblioteca de Niños y Jóvenes de Munich, es la primera vez que en su catálogo ahora estén incluidos dos libros peruanos: Buenas noches, Martina (2010) y Desayuno (2014). Desayuno se ha traducido al inglés y al portugués y otro libro editado en el 2014 -Más te vale, mastodonte- se ha traducido al francés y al japonés y está próximo a salir en chino.

A pesar de todo este reconocimiento internacional todavía en nuestro país no tomamos en serio la obra literaria infantil. La industria editorial peruana no contribuye en la distribución y difusión de obras de literatura infantil como las que crea Chirif. Sin embargo la autora siempre entusiasta, viene creando diferente talleres para compartir sus conocimientos, de todo esto y más conversamos con la sonriente Micaela:


"Más te vale Mastodonte" ganó el prestigioso concurso de álbum ilustrado A la orilla del viento, “Desayuno” ha sido traducido al inglés y “Dónde está Tomás” (Ekaré, 2016), mención Medalla Colibrí de IBBY Chile. ¿En nuestro país valoramos la escritura literaria para niños? ¿Con qué recursos cuentas para la difusión de un libro álbum en el Perú y qué desafíos tiene la literatura infantil en nuestro país?

Esa es una pregunta que, creo, tiene dos ángulos. Por un lado, qué tan valorado está el escribir para niños como manifestación literaria o artística. La respuesta es que no está muy valorado. Pero eso ocurre en casi todas partes. La escritura para niños se considera un oficio menor, algo un poco sonso que no cuesta mucho trabajo y que cualquiera puede hacer. La prueba está en que nos parece natural que personas que no tienen mayor relación con la literatura escriban de pronto un libro para niños. Nos parece también perfectamente aceptable la idea de que los escritores de “para adultos” están, por el solo hecho de escribir “libros en serio”, capacitados para escribir para niños. Y, la verdad, hay más de un desastre mayúsculo “para niños” escrito por un gran escritor. 

Maurice Sendak dijo alguna vez que él quería tomar la forma más humilde de todas, el libro para niños, y hacerla explotar desde dentro. Creo que lo logró pero, aun así, la llamada literatura para niños rara vez es considerada dentro de la gran literatura.

Es verdad, por otro lado, que la línea divisoria entre lo que es “para niños” y lo que es “para adultos” no es demasiado clara: si tiene imágenes acabará casi siempre en la sección niños, a menos que sea un cómic. Aún no hemos logrado sacarnos de la cabeza que la clasificación de los libros por su potencial público destinatario es muy pobre. Hay libros que pueden ser leídos y disfrutados por niños tanto como por adultos. Lo importante es su forma no quién vaya a leerlos.

Ahora, hay otro ángulo de la valoración de la literatura para niños que es extraliterario: edición, difusión, distribución, venta. En ese aspecto, en el Perú, el libro para niños se iguala con la gran literatura: al Estado no le interesa. Y mientras al Estado no le interese y no contribuya a generar y distribuir literatura de calidad, las cosas van a seguir siendo muy difíciles. Los esfuerzos particulares tienen un límite.

Uno de mis libros infantiles favoritos es Desayuno, en él se muestra la rutina de una señora que vive en una casa frente al mar pero que también en su pausada vida, interactúa con personajes como el pulpo gigante, la medusa, un buzo y hasta una sirena. Las imágenes están llenas de detalles que logran que el lector se zambulla junto con el personaje en este fantástico mundo. ¿Cómo es tu proceso creativo en la elaboración de un libro álbum? ¿Nace a partir del texto o de la imagen?

El detonante para cada libro ha sido distinto: una imagen, una frase… Pero siempre, quizás porque yo no dibujo, escribo el texto primero. Al escribirlo voy imaginando las ilustraciones que pueden acompañarlo y las describo, como si se tratara de un guión, aunque sé que esas imágenes probablemente se modificarán al empezar a trabajar con el ilustrador. 

En el caso de Desayuno, la idea era que el texto relatara a preparación de un desayuno de la manera más normal y cotidiana posible. En las ilustraciones debía verse todo lo demás: la sirena, los piratas, la morsa, el pulpo… Me gustaba la posibilidad de crear un cierto asombro al descubrir que el desayuno, después de todo, no era tan estándar. Era también una manera de forzar la no correspondencia entre lo que narraba el texto y lo que mostraba la imagen.

Desayuno lo ilustró Gabriel Alayza. Me encanta trabajar con él porque sé que el texto con el que llego es un punto de partida a partir del cual trabajaremos juntos y, muchas veces, haremos grandes modificaciones sobre el proyecto inicial. Creo que el trabajo conjunto es la única manera de que, al final, el texto y la imagen funcionen dando lugar a un solo objeto.

Desayuno (2014)

¿Existe alguna nexo entre los haikus y los textos que elaborabas en un libro álbum? ¿Cuál es el vínculo entre la poesía y los libros de literatura para niños?

En mi caso, creo que el vínculo entre la poesía y los textos que escribo para un libro álbum es que siempre hay una imagen de por medio. Al escribir poemas, muchas veces he partido de una imagen y he tratado de recrear una imagen, no solo verbalmente sino, de una manera que pasa casi desapercibida, también visualmente: me interesa que los poemas se puedan ver completos en una sola página, aprehenderlos de una mirada aunque no sepamos qué dicen.

En el caso de los libros álbum, hay una ilustración que acompaña al texto. Pero, de todas maneras, algo falta. Y ese algo que falta es una segunda imagen que el lector crea gracias a la distancia que hay, inevitablemente, entre la ilustración y el texto. Algo se construye siempre desde la ausencia.

En cuanto al haiku, es claro que el haiku es fundamentalmente la reconstrucción de una imagen. Es trasmitir a otro, sin añadidos, una imagen que vimos y que provocó algo en nosotros. El haiku busca provocar en el lector una sensación similar a la de estar realmente viendo la imagen que el haijin vio.

 ¿Cuéntanos del taller de Libro álbum? ¿Cómo nace la idea, quienes puedes participar en él?

Pese a su creciente difusión, el libro álbum se conoce y se lee poco en nuestro país. La idea del taller es acercar a los asistentes a los libros álbum de varias maneras: explorando cuáles son los diferentes niveles de lectura que puede tener cada libro, analizando de qué manera se ha construido, cómo se han trabajado las imágenes, etc.

El secreto del libro álbum está en la relación entre el texto y la imagen, pero también hay otros elementos que se "leen": las guardas, la tipografía, la composición, el juego que puede o no hacer la portada con el resto del libro, el tipo de papel, el tamaño, etc.

Por otro lado, dado que la relación entre el texto y la imagen no acaba nunca de cerrar perfectamente, es posible imaginar el mismo libro de maneras diferentes. La interpretación dependerá del lector, de su edad, de su contexto, su creatividad, etc. También de la persona con la que se lea si no se trata de una lectura en solitario.

Quiero que el taller sea útil para quienes trabajan con niños (bibliotecólogos, docentes), para padres y también para personas que quieren escribir libros álbum y quieren saber un poco más acerca de cómo se construyen. También vamos a sugerir algunas actividades que se pueden hacer con los niños en torno a los diferentes libros.

Los libros que vamos a leer son: Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak; La ola y Sombras, ambos de Suzy Lee (Barbara Fiore); Una caperucita roja, de Marjolaine Leray; Agujero, de Øyvind Torseter; Dans l'infinite, de Alexis Beauclair; Todos mis amigos están muertos, de Avery Monsen y Jory John; y Los demonios caca, de Fabienne Loodts. Empezamos prontito, el 24 de enero.

Más te vale mastodonte (2014)

Volviendo al cuento Desayuno, hay un personaje entrañable que visita a la señora de la cocina, un buzo. Este buzo aparece para hacer danzar a la señora, y jugar con ella pero luego se va y se despide sumergiéndose en el mar. Como adulto la lectura que hice de este personaje fue la de un ser querido que te visita para alegrarte la vida. ¿Es esta interpretación correcta? ¿Crees que en el mundo de los niños interpretan estas acciones de la misma forma? ¿Qué comentarios has recibido de ellos?

Felizmente, en los libros álbum no hay interpretación correcta (ni interpretación auténtica!). Cada quien interpreta, lee, desde su propia experiencia personal. Y, por eso, cada quien interpreta también de maneras distintas en momentos diferentes. Es verdad que la interpretación romántica es la más inmediata, al menos para los adultos. Pero supongo que también cabe la posibilidad de ver solo un juego, un momento de felicidad, de alegría, en efecto, pero no necesariamente romántico.

A mí me parece que hay, al menos, un toque romántico, pero Gabriel Alayza, el ilustrador, sostiene que no. Así que, ya ves, desde la concepción del libro resulta imposible tener una interpretación correcta.

desayuno (2014)


Escrito por

Inés Ruiz

Soy comunicadora, documentalista, e investigadora en temas de género y derechos humanos.


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